martes, 12 de noviembre de 2013

Cap43 - VENTAS Y POSADAS III

Hace un año andaba con el "Venta de Borondo Tour", suena a chiste, pero entre la defensa del TFG + las Jornadas de Historia de Daimiel fueron unos días para dar a conocer este edificio histórico y perder un poco el miedo escénico. 

En realidad poco más puedo contar de este edificio que no haya quedado resumido en su propio blog www.ventadeborondo.blogspot.com o en libro de las II Jornadas de Historia de Daimiel. Pero repasando el archivo fotográfico realizado para el proyecto -con más de 1.000 fotos- recordé que además de fotos de lesiones, patologias, detalles o elementos constructivos también tuve tiempo de fotografiar la cara más amable de la venta y su entorno. Y es que cuando uno cuenta con buenos medios los resultados suelen acompañar. Dejé de lado mi SONY compacta y tomé prestada una Canon EOS 100D con diversos objetivos.

Exterior de la Venta de Borondo - Abril 2.011
Fue una semana para tomar medidas, dibujar croquis, analizar sistemas constructivos y detallar más de 3.000m2 en cuadernos y fotografías. Pero pese a lo intenso del trabajo, cada rincón y espacio aportaba un aliciente más para continuar este trabajo en mitad de ninguna parte.

La familia, tal como muestra la foto, fue un apoyo en el trabajo más duro aunque bien es cierto que levantaban la vista al edificio impresionados y pensando que David se había vuelto loco con el objetivo de documentar aquello.


Otros días las palomas eran las únicas compañeras en aquella aventura (y que no me hiciesen nada aquellos bichos porque no había cobertura). Una de esas tardes de abril de 2.011 el sol y las nubes se empeñaron en no dejarme fotografiar las fachadas para el levantamiento fotogramétrico, pero me dejaron otro tipo de instantáneas, unas fotografías de postal.

      
Entorno de la Venta de Borondo - Abril 2.011
Camino Real al pie de la Venta - Abril 2.011

Hasta poco antes de esa fecha nunca había pisado la Venta de Borondo, ni sabia exactamente donde estaba, pero desde hacia tiempo las pocas líneas y fotos dedicadas a este monumento me incitaban a conocerlo a fondo. Fruto de ese trabajo se intensifico mi interés por la arquitectura popular, y por ello este blog. Además, y una vez rematado el trabajo, me cuentan que mi bisabuelo tenía una parcela al lado de la venta; incluso se alojaba en la misma venta debido a la buena relación que mantenía con los dueños del inmueble. Lo que son las cosas... un siglo después, sin saber por qué, me presento allí para fraguar mi proyecto fin de carrera...

Y es que con estas fotos...
¿cómo no se iba a imaginar aquel hidalgo caballero que aquello era un castillo?

No hay comentarios :

Publicar un comentario

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo, envíalo por e-mail o comenta que te ha parecido. Espero tus opiniones.