Cap54 - ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA POPULAR MANCHEGA - I

El paso del tiempo es inexorable para las civilizaciones y sus construcciones. De manera cronológica surgen, se desarrollan y desaparecen civilizaciones. Este ciclo repetitivo hasta nuestros días va dando lugar al abandono o reaprovechamiento de construcciones. Un proceso lento, de siglos o incluso milenios, comparado con la duración de la vida de un ser humano medio -80 años-. Para hacernos una idea en que parte de la película nos hayamos, el siguiente vídeo realizado por los compañeros de balawat - arquitectura virtual muestra de manera ilustrativa este proceso.

Villa Romana La Olmeda - Balawat.com. Arqueología virtual




Este ámbito de la arqueología o arqueología de la arquitectura, en el que me considero un mero curioso, es un lujo leer, escuchar, ver -aprender en definitiva- de las investigaciones, trabajos o recreaciones de los especialistas.

A esta altura de película, como he dicho antes, encontramos yacimientos bajo capas de sedimentos como motillas del bronce manchego, villas romanas y asentamientos de gran antigüedad; pero, ¿Cómo podríamos retroceder en la película y situarnos en los comienzos de este proceso?

En las sucesivas páginas de este medio digital del siglo XXI que engloba la Arquitectura Popular Manchega hemos visto multitud de ruinas: molinos, casillas, casillas de pescadores, caseríos, ventas, bodegas...; en cierto modo, parece que nos adentramos en los finales del siglo XVI cuando ya Don Quijote en su "viaje" por La Mancha discurre por despoblados y casas caídas. De hecho, las Relaciones Topográficas de Felipe II (1.575) citan multitud de casas caídas, restos de casas y ruinas en los campos de Daimiel, Moratalaz y la Mancha.

A pequeña escala una casilla desaparece casi sin dejar rastro, pero cuando hablamos de grandes dimensiones la cosa se pone más interesante. Hace unos días gracias a un seguidor de estas páginas tuve la oportunidad de "quijotear" por un gran caserío cercano a Valdepeñas.

La Berzosa, Valdepeñas


10.000 m2 de ruinas pertenecientes a una explotación agropecuaria construida por un indiano a mitad de siglo XIX con casa, palomar, bodega, cuadras, pajar, cuevas...; todo ello englobado bajo un cerramiento de tapial y preparado para su defensa con garitas y troneras colocadas de manera estratégica.





Adentrarse en esta fortaleza abandonada es trasladarse -salvando las evidentes distancias históricas- a una villae romana o motilla recién abandonada. Observar el vuelco reciente de los muros al hundirse o percibir como los arcaduces del palomar quedan sepultados bajo capas de sedimentos es retroceder siglos en un futuro hipotético de este posible futuro yacimiento.

Vuelco lateral del muro que divide las crujías de la nave dedicada a bodega

También se da la paradoja del reaprovechamiento de las ruinas, tal y como sucede en la mayoría de los yacimientos a lo largo de la historia. La mayor parte de tejas, vigas de madera, tinajas de barro han sido exfoliadas para su reaprovechamiento en otras construcciones. Así como parte de las ruinas han sido reaprovechadas reconstruidas como pequeñas quinterías de las explotaciones agrarias que circundan este asentamiento.


Foto arriba: Vista del conjunto

Foto izquierda: Garita con troneras. 
Construidas de manera análoga a los bombos.




Evidentemente en la actualidad existen suficientes medios mecánicos para arrasar en un par de días estas ruinas y no dejar ni rastro. Con poca probabilidad se culminará el proceso que veíamos en el vídeo del comienzo.

Unas ruinas con encanto de las que aprender y pararse un momento a reflexionar.
 Ya me refería a ello hace unos meses en el capítulo 26... "la ruina es bella"

La Berzosa, Valdepeñas. Enero de 2.014 
38º 52' 39,53'' N
3º 25' 15,01'' O
Agradecimientos:
- Pedro Antonio Gutierrez (por guiarme hasta tan singular lugar)
- Balawat.com. Arqueología virtual (por el uso de su vídeo al comienzo del post) Recomiendo su página en facebook con recraciones y virtualización arqueologica y del patrimonio muy interesante

Comentarios

  1. Los sitios abandonados siempre son muy apetecibles de fotografiar y explorar.
    Quizás porque en ese lugar 'cualquier tiempo pasado fue mejor', y porque nos hace trasladarnos a sus años más gloriosos y olvidarnos del ahora.

    Gracias, también (con tu blog me estoy poniendo las pilas en arquitectura manchega!), por darnos a conocer a Balawat.

    Ah! Y el menú lateral te ha quedao chulo-chulo! ;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por la visita y análisis. ^^

      Exacto!, estos lugares permiten hacer volar la imaginación para aventurar que era cada ruina hasta poder imaginar como vivían y como sería aquello lleno de vida. También si lo extrapolamos a la arqueología vemos que los edificios tienen su ciclo y el abandono de lo que actualmente entendemos como patrimonio no es algo nuevo. Lo vemos en el siglo XXI, Cervantes lo vio en el siglo XVI, en la Edad Media vieron ruinas romanas y los romanos vieron ruinas de asentamientos prehistóricos.

      Esto de los blog es un crecimiento conjunto de compartir, aprender... así que también hay mucho que agradecer a reharq ;)

      El menu lateral es un intento más de intentar poner orden en esta humilde enciclopedia. Mi próximo reto es un dominio propio, pero ufff necesito tiempo para ponerme a ello.

      Feliz semana Libe!

      Eliminar

Publicar un comentario

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo, envíalo por e-mail o comenta que te ha parecido. Espero tus opiniones.