martes, 1 de abril de 2014

Cap64 - TEJERAS I

Seguimos recorriendo Casablanca y esta semana conoceremos un poco más sobre una construcción que da cuenta del amplio abanico productivo que tenía este asentamiento. Si hace hace algunos meses vimos los hornos para la obtención de cal en esta ocasión conoceremos un horno para la cocción de teja y ladrillo

Estos hornos, también conocidos como tejeras, se daban a las afueras de Daimiel con grandes instalaciones y chimeneas; siendo Barajas o Navaseca lugares históricamente ligados a esta actividad por su arcilla y en los que todavía queda alguna pequeña tejera en buen estado que también trataré de acercar a este blog.

Pero en este caso abordamos una tejera histórica y que según Concepción Sepulveda, entrevistado en la misma tejera por los compañeros de Villarrubia www.lastablasdedaimiel.net, indica pudo tener su origen en las Guerras Carlistas para dotar de material a la construcción de Casablanca. Sea o no sea este el origen de su construcción lo cierto es que existe una inscripción sobre el mortero que parece indicar algo así como 190.., lo que sin entrar en detalle podría datar este horno en el inicio del siglo XX.

Y lo mejor es que seguimos disfrutando de encinares, ranitas, grullas, corrientes de agua..., un entorno fascinante. Sirvan estas fotos como complemento y nexo de unión entre el patrimonio natural y arquitectónico.

Para explicar cada parte del horno de tejera emplearemos la publicación del medio digital de Villafranca de los Caballeros www.eltiocazuela.com que de manera muy ilustrativa cuenta todo lo relativo a las tejeras de este municipio toledano.

El horno a cielo abierto se planta rectangular se compone de dos partes:

La más baja era la cámara de combustión donde se quemaba la leña. Se separaba de la parte superior por arcos de ladrillos refractarios revocados con barro. En la tejera de Casablanca se distinguen en su interior esos arcos pero toda la cámara de combustión inferior se encuentra rellena de tierra y piedra.


Sobre estos arcos se disponía transversalmente otros ladrillos más grandes formando una rejilla cuadriculada que permitía al calor y la llama ascender a la cámara de cocción. Esta cámara de cocción se encontraba revestida por ladrillo refractario y tenía acceso por el portero que permitía cargar la tejera de manera mucho más cómoda. Una vez cargada la tejera se sellaba el portero con piedra y barro para proceder a la cocción.

La carga de la tejera era una labor, al igual que en la calera, de gran pericia. La disposición de ladrillos en el fondo del horno y las tejas sobre estos permitía una cocción homogénea evitando que las tejas -que necesitan menos temperatura para su cocción- se fundiesen entre ellas o se deformasen dando lugar al gorrino o recochas.

La alimentación de leña al horno se realizaba por la bocina que constaba de agujeros para facilitar el tiro y una escalera o rampa descendente para acceder a la cámara de combustión. En la tejera de Casablanca existe un arco donde posiblemente existirían estos elementos, aunque el estado de ruina y la tierra que cubre toda la cámara inferior no permite aventurar mucho más.


Para hacernos una idea de todos los elementos descritos -que en la tejera de Casablanca ya sólo son ruinas semienterradas- podemos disfrutar de este vídeo sobre una tejera en Villafranca y la publicación de 2.010 de Pilar Corrales "La tejera: hombre, barro y fuego" en www.eltiocazuela.com


La tejera de Casablanca, un pequeño tesoro patrimonial por descubrir.

Tejera de Casablanca, Daimiel. Febrero de 2014
39º 9' 16,15'' N

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