Cap124 - CASERIOS VI │ "Casas de Ureña"

La Casa de Ureña, que ahora es un cúmulo de ruinas al margen de una carretera la red comarcal, tuvo en su día el esplendor de los caseríos manchegos situados en un cruce de caminos preferencial, alejados de núcleos importantes de población, con importantes tierras para la explotación agraria y ermita para el culto.
Casa de Ureña, exterior.
Las Relaciones Topográficas de 1.575 ya nos hablan de este caserío, su ermita y la cantidad de casas caídas.
"(...) en el dicho exidio de Ureña otras muchas casas caídas (...)" contestación 25 de las Relaciones Topográficas de Daimiel
Curiosamente no es la primera vez que nos referimos a las ruinas de nuestra arquitectura popular tanto en la actualidad como en el siglo XVI. Y es que el amplio, y despoblado, término de Moratalaz donde se enmarca este caserío fue lugar de paso; así como sus extensas tierras objeto de disputas y repartos entre municipios. Actualmente estos campos en los límites sur del término municipal son un conjunto jalonado de pequeñas "casas caídas".

Ruinas a 2.015 en la Casa de Ureña
Cartografía 1.888-1.765
Tal como cartografiaba Tomás López en el siglo XVII, o el primer cartográfico de 1.888, el camino de ureña era camino principal para la comunicación sur de Daimiel. No en vano la Casa de Ureña se enmarcaba en un cruce de caminos, comunicada directamente con la Venta de Borondo a escasos 3,5km. 

Vista del corralón que cierra las casas
Datos concretos sobre las Casas de Ureña, en especial sobre su ermita y tierras, los encontramos en la distintas visitas desde que desde el siglo XVII hasta el siglo XIX quedan documentadas (analizadas al detalle por Santos García Velasco en su libro "Historia de Daimiel"). Una historia de devoción a la deriva, con la reconstrucción de la ermita en 1.738, herencias, excomulgaciones y ruina de la ermita dilatada en el tiempo, que ya sin talla desde su primera reconstrucción, se cierra al culto en 1.800.


Distintos elementos constructivos del corredor de madera
Pese a las indicaciones de Manuel Corchado Soriano de 1983 en su estudio "Las jerarquías de la Orden con rentas en el Campo de calatrava", en la actualidad no encontramos restos aparentes de la ermita, ni casas de la cofradía.
Vista del corredor desde las ruinas del lateral norte.
Si se conserva a duras penas el corredor que cierra un lateral del corralón al que Manuel Corchado prestó atención haciendo referencia en 1.983 y que Alejandro del Moral fotografió once años después en 1.994. Treinta y tres y veintiún años después respectivamente observamos en la más completa ruina el corredor de madera que llamaba, y sigue llamando, la atención en la suave curva de la carretera comarcal Manzanares-Almagro.

Corredor superior. 1994-2015
Las distinta construcciones que forman este caserío ofrecen a la cámara la belleza de la ruina, la suave destrucción y dejan al descubierto sus sistemas constructivos, piedras trabajadas, nichos embutidos en el tapial o corredores de una carpintería tradicional en madera admirada en pueblos cercanos. Los pies derechos, las vigas carreras, capiteles y entramados de madera se retuercen en este devenir de los siglos que marcan el abandono, transformación y desaparición de lugares históricos de nuestra comarca. 
 Casa de Ureña
Campos de Ureña, Daimiel
Octubrede 2.015

Fuentes de consulta:
Historia de Daimiel, Santos García Velasco (1.987)
Las jerarquías de la Orden con rentas en el Campo de calatrava, Manuel Corchado Soriano (1.983)
Fotografía corredor de Casa de Ureña, Archivo Centro del Agua y los Humedales Manchegos (1.994)
Provincia de La Mancha, Tomás López (1.765)

Comentarios

  1. ¡Qué bonita! me hubiese encantado conocerla en sus buenos tiempos.

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